¡Hola! Me llamo Dulce María y por las mañanas trabajo en una empresa consultora en temas de innovación y emprendimiento y por las noches me convierto en freelance digital e ideadora de cosas locas.

Soy Ingeniera en Desarrollo de Software, estudio una Máster en Negocios y Finanzas. Sin embargo, la vida me ha llevado a dedicarme a muchísimas cosas, desde programación y diseño web, animación básica, hasta creación de contenido, social media y temas de marketing digital.

Llevo casi cuatro años dentro del mundo freelance y, a pesar de que muchos piensen que es menos formal o demandante que un trabajo estable, están totalmente equivocados, ya que tienes que hacerle de todólogo pero, es divertido :D.

Diario de un freelance ha sido creado con el fin de escribir historias reales, unas tristes y otras divertidas, por las que he pasado, y que seguramente, muchos freelances del mundo como tú se sentirán identificados. También publicaré diversos tips, chistes y otras cosillas con sentido del humor freelancero.

El objetivo de este pequeño diario digital, es que a aquellos que nos ganamos el pan de cada día con nuestras habilidades creativas, nos divirtamos un poco y nos demos cuenta que no estamos solos. ¡Sí! hay más locos como nosotros allá afuera, créanme.

Para aquellos que quieran convertirse en trabajadores independiente pero no saben cómo rayos empezar, quédense también a leer :), pues al igual que tú, me encontré en algún momento de la vida y te puedo asegurar que gracias a los blogs he aprendido muchísimo de este mundo independiente. Así que espero que lo que escriba te sirva para que comiences esta nueva aventura de su vida.

Y si tienes alguna historia que quieras contar, comentario que sirva como retroalimentación o cualquier otra cosa útil, ¡dínosla, por fis! ya que soy de la idea de que el conocimiento solo sirve si se comparte (puedes enviarla a través de la parte de Contacto o por correo electrónico a dulcemaria@diariodeunfreelance.com y con gusto la compartiré con tu respectivo crédito).

¡Comencemos a escribir! ¿Me acompañas?